Una hermosa pareja joven se ha ido de escapada romántica. Para desconectar del mundo, han decidido dar un paseo en un pequeño y encantador barco junto a la costa de Barcelona. Esta ciudad siempre es preciosa, pero alcanza su máximo esplendor durante el atardecer de verano. Se vuelve misteriosa y mágica.
Las luces en las ventanas parecen perlas en el cuello de las montañas, estas se alzan como gigantes y el mar se tiñe de un inusual color lila. ¡Es un verdadero placer capturar este fugaz instante de belleza entre el día y la noche!